En la
lectura modos de ver de John Berger se menciona que las palabras nunca podrán
anular el hecho de que estamos rodeados por el mundo, es decir, nunca con
palabras se podrá expresar o transmitir lo que es la realidad y eso suele pasar
mucho, suele pasarnos muchas veces que no sabemos cómo explicar un sentimiento,
una sensación, una imagen o incluso un objeto, por lo mismo que todas esas
cosas implican algo más. El tacto por ejemplo o el habla nos ayudan a darnos
cuenta que existe una realidad y al darnos cuenta de esto y que no solo vemos o
percibimos eso, entendemos que no solo hay una forma de ver las cosas y que no
tenemos que limitarnos solamente a "nuestro ver".
Todas las
formas de ver de cada persona son las que al final nos hacen entender lo que ya
se mencionó, que existe un mundo visible y que nosotros formamos parte de él
aunque no lo veamos así.
Alberto Giacometti narra en el texto
"Escritos" su experiencia con las personas, estén cercanas a él o lejos
y del miedo que les tiene por ser tan cambiantes. En sí a lo que él se refiere
tiene que ver un poco con el texto anterior, él dice que las personas cambian
de tamaño y esto es porque se alejaban o acercaban a él, esto es cosa de la
perspectiva, del modo en que se ve algo, parece una especie de engaño de
nuestros ojos.
Depende mucho del lugar del que se observe un objeto, la forma o el tamaño de cómo lo vamos a observar, no da lo mismo ver a una persona de frente que de espaldas o de arriba, siempre ante nuestros ojos la forma de una persona va a cambiar.
Depende mucho del lugar del que se observe un objeto, la forma o el tamaño de cómo lo vamos a observar, no da lo mismo ver a una persona de frente que de espaldas o de arriba, siempre ante nuestros ojos la forma de una persona va a cambiar.
Lo dicho por Giacometti es cierto, no todo está en un
mismo plano y ya que eres consciente de eso, entonces puedes entender el porqué
de las de las formas o de los tamaños que adaptan los objetos e incluso las
personas.
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